Ya la invitaste a salir, no puedes perder un detalle, no sabes que puede pasar... Así que cuida muy bien tu afeitada… pero ¡¡No te compliques demasiado!! Entre más tranquilo estés, más posibilidades de una cita exitosa tendrás.
Para una buena afeitada, mantén tu cara húmeda al igual que la navaja, así crearás una fina película de agua entre la cuchilla y la piel haciendo que se deslice mejor y dañarás menos tu rostro. Utiliza agua caliente (sin exagerar, no vamos a cocinar un huevo pasado por agua…) y para limpiar el rostro después del afeitado, utiliza agua fría, así cerrarás los poros, refrescarás la piel y evitarás el sangrado si no tuviste demasiado pulso…
Te recomendamos busques un Exfoliante Facial que te ayudará a mantener tu piel libre de impurezas y evitará problemas de barbas enterradas.