Ojalá fuera tan fácil conseguir ese deseado Six pack por los chicos y además por las chicas… ¿Te imaginas si lo pudieras pedir como si fuera uno de refrescos?.... Pero bueno, dejemos atrás ilusiolandia y lleguemos a la dura realidad: tu six en el abdomen sólo lo conseguirás con constancia, dedicación y sobre todo mucha disciplina.
Primero que nada, debes saber que todos los chicos, incluso tú, ¡¡ya tienen el six!!… pero hay dos problemas por los cuales no puedes verlos: primero, cuántas capas de gordito (o grasa) tienes encima, y segundo, lo débil o pobre de tus músculos abdominales que ni parece siquiera que haya un músculo ahí.
Y ahora, para poder sacar a relucir esos abdominales, debemos atacar primero la capa de grasa que los cubre, por medio de una alimentación más adecuada, disminuyendo el consumo de comida chatarra y, alimentándonos con muchas proteínas que son buenas para el crecimiento muscular (ya que se supone que además vamos a hacer ejercicio, si tienes una dieta alta en proteínas pero si no haces ejercicio no crecerán tus músculos, más bien crecerá tu panza)
Ahora, para tu rutina de ejercicio, no creas que haciendo mil abdominales diarias lograrás ese cuerpo deseado, comienza con una rutina cardiovascular, que te ayuda a tener mejor condición y a quemar grasas, no sólo de la barriga sino de todo el cuerpo… Uno de los mejores ejercicios por su practicidad y que cumple con el objetivo es “Correr”… y hazlo por lo menos media hora, pero ¡corriendo eh!, recuerda, no caminar rápido, no trotar… CORRER.
Ya que corriste lo suficiente comienza con un mínimo de 70 abdominales diarias para la primera semana, y aumenta de 10 en 10 semana por semana hasta que puedas mantenerte en un mínimo de 200 por día… Estas no deben de ser aburridas y monótonas, debes intercalar entre las que te sirven para el abdomen bajo, medio, alto y oblicuos, para que definas súper bien tu six.
Una vez que tengas tu six, tu problema, además de mantenerlo (lo cual lograrás siendo constante en tu rutina), será no atiborrarte de admiradoras y manejar la envidia de tus amigos.